La decoración de tu recepción

Las bodas sencillas

La boda «natural» o más «ecológica»:
Opta por alquilar un salón en el campo, con la posibilidad de cenar al aire libre si el tiempo lo permite. La paleta de colores girará en torno al verde y sus matices, todos los colores propios de la naturaleza.
La sencillez en la decoración será la norma: ramos campestres (ranúnculos, gerberas) y adornos con frutas y verduras. Las invitaciones deberán estar a juego, con motivos vegetales y un acabado tipo herbario.

La boda «señorial»:
Elige un castillo con encanto o una propiedad preciosa. La paleta de colores más clásica es el blanco, pero también puedes jugar con colores más barrocos, como el ciruela, el carmín y sus matices.
La decoración será más recargada y los tejidos de los manteles, más sofisticados (damascos o drapeados). Los ramos serán de colores brillantes (rosas, peonías y flores blancas o de color ciruela).

Bodas sofisticadas

La boda «a orillas del mar»
Para crear un ambiente más marítimo. Un restaurante a orillas de la playa o el alquiler de un barco podrían ser la opción ideal. Los tonos turquesa y azules son imprescindibles. Las conchas, las banderas y los barcos formarán parte de la decoración, y un bufé de marisco causará sensación.

La boda «urbana»:
Para una «cena en la ciudad», un salón tipo «loft», para una boda moderna. Se pueden utilizar colores más gráficos, como el blanco, el rojo y el negro, con un toque japonés.
Las flores sofisticadas, como la orquídea, o el uso del bambú deben combinarse con una decoración minimalista.
También podrás recrear el ambiente de un estudio fotográfico con focos y tarjetas de invitación impresas en Polaroid.

¿Vas a celebrar una ceremonia?
Hablemos de ello.